Ponemos en el vaso el agua y los dientes de ajos. Máximo 200 gramos, pueden ser menos. Programamos 4 segundos con giro a la izquierda y velocidad 4
Dejamos reposar todo dentro del vaso dos minutos y escurrimos. Las pieles quedarán frotando mientras que los ajos estarán ya pelados en el fondo.
Los sacamos del vaso y los dejamos secar sobre papel absorbente. Para conservarlos, se pueden bien congelar, o bien guardar en botes sumergidos en aceite.