Lavamos el limón con agua caliente, lo secamos y rallamos. Echamos la leche con la ralladura y la mantequilla en el vaso y lo calentamos 6 minutos a velocidad 1 y 100 grados con el medidor puesto.
Lo vertimos en otro cuenco pasándolo por un colador y lo reservamos
Enjuagamos el vaso y opnemos las yemas de huevo con 100 gramos de azúcar, 50 gr de harina y la maicena en el vaso. Lo mezclamos todo 10 segundos a velocidad 3 con el medidor puesto.
Añadimos la leche y removemos 10 segundos a velocidad 7 con el medidor puesto. A continuación sin quitar el medidor continuamos cociendo con la tecla marcha atrás durante 11 minutos a velocidad 3 y temperatura 100 grados.
La mezcla debe adquirir una consistencia espesa y cremosa.
Pasamos la mezcla a una fuente llana de 4 cm de altura, la tapamos con papel de film transparente y lo refrigeramos 2 horas.
Calentamos el aceite a 160 grados en una cazuela. Mezclamos el resto del azúcar y la canela en un plato hondo. Dividimos la masa en 8 porciones y las pasamos por harina y el huevo batido.
Las vamos friendo en aceite hasta que se doren. Las retiramos de la sartén y las dejamos escurrir en papel de cocina. Después las rebozamos en la mezcla de azúcar y canela.